Porque:

Poquetacosa, al menos en lo que a su nombre se refiere nació como un chiste. No voy a contarlo aquí porque es una de esas cosas que solo tienen gracia si eres uno de los
"troposaurios" que organizaron las fiestas de Campo Arcís en el año 2006. Si lo eres y estás leyedo esto, ya conoces la historia y no te la voy a volver a contar; bastante la contamos en nuestras cenas cuando llevamos dos copas de más. Si no eres uno de esos troposaurios, contarte esto sería como contar un chiste de informáticos en una convención de jugadores de mus: no le encontrarías la gracia.

El caso es que lo que comenzó como un chiste se ha transformado en una suerte de válvula para su autor, que aun siendo el más payaso también fué al que más le costó verle la gracia a lo de Poquetacosa. Una válvula por la que dejar salir sueños, alegrías, tristezas y, desgraciadamente, súbitos y preocupantementemente frecuentes arranques de mala leche. Las alegrías y las tristezas es bueno compartirlas por distintas razones y los arranques de mala leche, al igual que ciertos sueños son inherentes de la personalidad del autor y por tanto inevitables.

Por lo demás, también podrás encontrar algo de fotografía, de literatura, de
Campo Arcís y en general de cualquiera de mis múltiples aficiones e intereses más o menos irrelevantes.

Por supuesto estoy abierto a cualquier crítica, sugerencia o colaboración siempre que sea coherente con el sentido que quiero darle a esto.

Considérate bienvenido.